americanoticiasusa retweeted
Atención. Entrevista @NTN24.
“Jamás el régimen de Caracas hubiese hecho lo que se ha visto obligado a hacer, si no hubiese sido por la intervención forzosa de EEUU”.
“Han tenido que abrir el grifo petrolero, liberar presos políticos, tolerar la presencia de líderes políticos de oposición; aceptar una agenda de recomposición del TSJ y del CNE y en definitiva, ajustarse a las exigencias de Washington.”
Los días de Delcy están contados. Vienen vientos de cambio en Venezuela.
americanoticiasusa retweeted
Atención. Esto es una declaración muy importante. La primera misión de un líder que espera enfrentar una transición es respetar los acuerdos concebidos y celebrados por el país tutor que viabilizó no sólo la inversión sino el camino a la democracia.
Revisando la historia de Rómulo Betancourt, tras la ruptura política de octubre de 1945, el gobierno comunicó a las compañías que no pretendía desconocer automáticamente las concesiones existentes ni expropiar la industria. La política consistió en conservar las operaciones y modificar la distribución de sus beneficios mediante la legislación fiscal. Por ejemplo: Creole Petroleum Corporation, filial de la estadounidense Standard Oil of New Jersey, posteriormente vinculada a Exxon; Royal Dutch Shell, de capital anglo-neerlandés; Mene Grande Oil Company, vinculada a intereses petroleros estadounidenses.
El pacto conocido como fifty-fifty se consolidó legalmente en 1948, bajo la presidencia de Gallegos.
En el periodo 1959-1964 . Betancourt no desconoció las concesiones petroleras existentes. Retomó la política de «no más concesiones» en febrero de 1959. Eso significaba que el Estado no seguiría entregando nuevas áreas bajo el régimen anterior, pero no que cancelaría unilateralmente todas las concesiones ya otorgadas.
El 19 de abril de 1960 se creó la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), concebida para que el Estado participara directamente en las actividades petroleras. En septiembre de ese mismo año, Venezuela impulsó junto con Arabia Saudita, Irán, Irak y Kuwait la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con Juan Pablo Pérez Alfonzo a la cabeza.
En conclusión la soberanía económica y la continuidad contractual coexistieron. Las inequidades contractuales o incluso aspectos leoninos para el estado, no se resolvieron con medidas autoritarias o legalistas. Se negociaron y se adoptaron teniendo mucho pulso con el momento histórico que enfrentaban como lo era alumbrar una democracia sostenible.
Este discurso de @MariaCorinaYA en la UCAB demuestra que está en sintonía con la historia y el camino correcto para refundar una república moderada y sostenible.
#AHORA | María Corina:
"A todos los inversionistas que han entrado a Venezuela o que están viendo a Venezuela: todo aquel contrato legalmente firmado se va a respetar. Pero no solo se va a respetar. Yo les voy a garantizar que todos quienes han firmado contratos en Venezuela van a pedir que los viejos términos de sus contratos pasen a ser los nuevos términos nuestros, que van a ser muy superiores".
americanoticiasusa retweeted
🚨 | "Esto es una esperanza... ha sido como una luz en el camino después de tantas cosas que nos han pasado".
Gente que lo perdió todo en La Guaira, y que el régimen abandonó, se encuentra con María Corina Machado en Vargas.
americanoticiasusa retweeted
Esta semana sube al estrado del #AbogadoDelDiablo el abogado penalista @MundarayZair quien nos comenta sobre los desafíos de refundación y decantación del Poder Judicial.
Aquí han habido actos de tortura de abusos sexuales de militares contra militares; de violencia de jueces contra jueces y Fiscales contra inocentes, que poco o nada les ha importado estas prácticas inhumanas. No sienten ningún remordimiento, subrayó el invitado.
El verdadero desafío como nación es evaluar cómo llegamos a estas aberraciones y cómo saneamos estos horrendos hechos. Memoria y verdad. La obediencia debida no es un alegato que exime de responsabilidad.
No existe mandatario que pretenda una transición real y sostenible, si no se decanta antes el terrorismo judicial y las estructuras criminales de la justicia. Ahí reposan los grandes desafíos para refundar una república sostenible
Vea ésto y mucho más vía @EVTVMiami
americanoticiasusa retweeted
#AHORA | María Corina Machado, tras casi 12 horas de trayecto, llegó a Caracas, la capital de Venezuela.
Decenas de miles de venezolanos, entre llanto de felicidad y emoción, la reciben en Caracas.
americanoticiasusa retweeted
#AHORA | Venezolanos acompañan el trayecto de María Corina Machado a Caracas.
Se van sumando poco a poco:
“¡María, si tú volviste, mi hija tiene que volver!”.
americanoticiasusa retweeted
#AHORA | Los venezolanos se abrazan, lloran, ¡saltan!, mientras se amontonan cientos en la Autopista Regional del Centro a la altura de Guacara, a la espera de que pase la camioneta de María Corina Machado en su trayecto a Caracas.
americanoticiasusa retweeted
El regreso de María Corina Machado a Venezuela marca un momento histórico para el pueblo venezolano. Durante años, María Corina ha sido la voz más firme e incansable en contra de la dictadura.
Su seguridad debe ser garantizada en todo momento. Estados Unidos está observando de cerca y no permitira ninguna amenaza contra ella.
El suceso de hoy es una muestra de que el proceso de transición está avanzando, y de que la libertad y la democracia en Venezuela están más cerca que nunca. El pueblo venezolano no está solo.
Agradezco a los valientes hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, a @SecRubio y a @POTUS por haber iniciado este proceso de transición histórico hace 10 meses.
Bienvenida a casa Maria Corina! 🇺🇸🤝🇻🇪
The conditions allowing for the safe return of Ms. Machado to Venezuela is the direct result of the U.S. supported reconciliation talks which has already seen hundreds of political prisoners freed and hundreds of political opposition figures return from exile.
The United States expects the freedoms of all sectors of Venezuelan politics to continue to be respected. Likewise, we expect all political actors to support these talks which represent the best chance Venezuela has had in thirty years to peacefully achieve not just a free and fair election but an enduring democracy.
americanoticiasusa retweeted
Today, we announced that our office secured a state arrest warrant for communist dictator Raúl Castro, charging him with Conspiracy to Commit First-Degree Murder for the Feb 24, 1996, shootdown of two unarmed Brothers to the Rescue aircraft over international waters.
Raúl Castro ordered the pre-meditated, state-sanctioned murder of four Floridians in cold blood. Florida will never stop pursuing accountability for Carlos Costa, Pablo Morales, Mariode la Peña, and Armando Alejandre Jr.
myfloridalegal.com/newsrelea…
americanoticiasusa retweeted
Revelaciones impresionantes! Una facción se la inteligencia cubana se habría coludido con Rusia para atacar a diplomáticos de EEUU y Canadá @micossio youtu.be/uBZrTtuhqbo?is=qceb…
americanoticiasusa retweeted
Reflexión. Venezuela: atrapada en su propio linaje
Del señor feudal al taita, del mantuanaje a Juan Bimba y del pacto democrático al caudillo redentor
ORLANDO VIERA-BLANCO
Desde la colonia hasta la llegada de Acción Democrática (AD/1945), Venezuela vivió bajo distintas expresiones de una misma cultura del poder: la autoridad como patrimonio personal, el mando heredado y canonizado, y la sociedad como territorio de obediencia. Cambiaron los nombres, los uniformes y las mitras, pero sobrevivió una constante: el gobernante que confundía el país con su hacienda y sus lugareños como súbditos y esclavos.
Primero fue el señor de la encomienda, amparado en la Corona y en el mandato paternalista del buen padre de familia, dueño de vidas, feudos y voluntades. Después el orden colonial consagró la jerarquía de los mantuanos, aquella élite criolla que, como sugiere Francisco Herrera Luque al explorar nuestros linajes y contradicciones sociales, concebía el poder como una prerrogativa de origen, apellido y posición.
Los blancos criollos no pagaban penitencia ni por orden del rey ni del obispo, y de ahí la impronta de fascinación y pleitesía al hombre de poder. La Independencia quebró la soberanía española, pero no disolvió automáticamente las estructuras mentales de la dominación.
Bolívar proclamó la República; José Antonio Páez, con su lanza, su sombrero de cogollo y su ascendencia llanera, encarnó la fuerza de una sociedad donde el prestigio militar podía imponerse sobre lo civil.
Luego los Monagas, Guzmán Blanco, Joaquín Crespo, Julián Castro, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. Revoluciones de todas las formas y colores, sangre, dolor y quiebre.
El caudillo fue dueño y señor: paternalista, providencial, el gran jefe de lealtades y castigos. El taita no concebía compartir el poder con iguales. Su legitimidad nacía de la fuerza, la tierra, la guerra o la devoción de sus seguidores.
Con la modernización petrolera y la muerte de Gómez en 1935, comenzó a resquebrajarse ese universo.
Acción Democrática, bajo el liderazgo de Rómulo Betancourt y con la figura popular de Juan Bimba, irrumpió como una revolución política: el ciudadano, no el linaje; el civil no el militar, el líder vecinal no el párroco, decide quién gobierna.
El voto directo, universal y secreto, conquistado definitivamente para la elección presidencial en 1947, abrió las puertas a las mayorías históricamente excluidas. El golpe de 1948 interrumpió aquella experiencia, pero no pudo borrar su huella. Pasamos no sólo de una venezuela rural a una urbana, sino de una de castas y charreteras a otra de liqui liqui y caserios.
El Pacto de Puntofijo de 1958 estabilizó la democracia mediante acuerdos entre élites partidistas. Fue una conquista frente al militarismo, una contradicción: la representación popular convivió con una justicia social incompleta, desigualdades persistentes y una economía dependiente, asfixiada por la renta petrolera.
El Estado distribuyó riqueza sin transformar suficientemente las bases de la dependencia; el ciudadano ganó derechos políticos, pero continuó esperando soluciones de carnet.
Así se cerró el círculo. La democracia quiso superar al taita, pero el rentismo fortaleció un Estado omnipresente, paternalista y concentrador. Cuando las promesas se agotaron y los resentimientos se alborotaron, llegó Hugo Chávez. Disfrazado de la estética del jefe redentor [uniforme, boina, fusil y revolución de los justos] coronó.
Venezuela quedó atrapada en su propio linaje: del mantuano al caudillo, del caudillo al partido y del partido al comandante, y del comandante a la indulgencia. Depositar el destino colectivo en la reedición ilegal de un proceso constituyente a la medida de un hombre, fue entreguista, servil y lacayo.
La verdadera emancipación exige romper esa herencia: sustituir obediencia clientelar por instituciones y educación. Solo entonces atrás una república mocha e incompleta para refundar una moderna y genuinamente liberal.
americanoticiasusa retweeted
Entre El Taita y El Libertador [II]
Conversando con la historia sobre la mesa del tiempo, cuando los muertos de carne y hueso todavía tienen algo que decirnos…
ORLANDO VIERA-BLANCO
13/10/2026
La noche había vuelto a poner a Caracas en esa penumbra donde la historia parece caminar sin pedir permiso. Frente a mí, José Antonio Páez; a su lado, Simón Bolívar.
—General, ¿cuál de todos los Páez es el verdadero: llanero, guerrero, caudillo, presidente, exiliado, músico, lector o amante incorregible? Páez soltó una carcajada.
—¡Todos, amigo mío! Ustedes los escritores quieren meter a un hombre en una sola caja.
Bolívar sonrió. —Ni encerrado ni quieto.
Páez nació en Curpa, Portuguesa, en 1790. Los Llanos, los caballos, el ganado y la necesidad formaron al hombre. Después de la guerra descubrió que la fuerza verdadera estaba en la cabeza.
—Barbarita Nieves tuvo mucho que ver —admitió—. Llegaron la música, la pintura, el teatro, los libros y el francés. Hasta escribí una biografía de Napoleón.
—¿El león de Payara estudiando a Bonaparte?
—Él tenía grandes ejércitos; nosotros teníamos los Llanos. Conocíamos el agua, el barro, los esteros y las sabanas. La sorpresa, la velocidad, el engaño y el terreno eran nuestras armas. Un llanero aparecía como un caimán: mordía al enemigo y desaparecía.
Recordó Chire, Yagual, Mata de la Miel y Las Queseras del Medio, donde 150 lanceros enfrentaron a más de 1.500 realistas y gritó: «¡Vuelvan caras!».
Bolívar intervino:
—Aquella acción consolidó su reputación militar.
Pero Páez también recordó Guasdualito y su oposición a ejecutar prisioneros.
—Una cosa es combatir al enemigo armado y otra asesinar al vencido.
Hablamos de Santander, Mariño, Monagas, Sucre y Vargas. Este último representó una prueba decisiva: aceptar que un civil gobernara a los militares.
—Cuando derribaron a Vargas, entendí que debía defender al presidente elegido por la Constitución
Después llegó la pregunta inevitable:
—General, ¿traicionó usted a Bolívar?
Páez sostuvo mi mirada.
—Participé en La Cosiata y contribuí a la separación de Venezuela de Colombia. No niego los hechos ni mis contradicciones. Pero disentir, romper una unión política y traicionar la causa independentista no son necesariamente lo mismo
-Me arrepiento de haber entrado a una guerra civil a mi nuevo regreso en 1861. Y después mi dictadura [1861-1863]. Ahí está la diferencia entre fundar una República y aprender a vivir en ella. Una lección aprendida, tarde, pero aprendida…
Bolívar respondió serenamente:
—La historia no debe ser un tribunal de lealtades ciegas. Pero tampoco puede absolver a nadie porque haya sido útil en una hora gloriosa.
—Los servicios no borran los errores —replicó Páez—, pero los errores tampoco borran todos los servicios prestados.
Le pregunté qué necesitaba Venezuela.
Páez levantó la copa. —Es hora de dejar de esperar al Taita a caballo para resolvernos la vida. Que cesen los partidos y se consolide la unión.
—General, una ultima pregunta ¿Qué necesita Venezuela?
—¡Muchacho, yo ya he sido bastante sincero con Ud.! Pero sí desea mi opinión le contesto:—Es hora que todos dejen de esperar al Taita a caballo para resolverles la vida, es momento que cesen los partidos y se consolide la unión. Bolívar sonrió.
—Wow José Antonio, he oído eso antes. Pues nada, es hora de irnos. Bajemos tranquilos al sepulcro. Nos reímos los tres. Bolívar y Páez me dieron un abrazo --Cuide a la patria-me dijo Bolivar --Volveremos lancero, sentenció Páez. Y desaparecieron lentamente. Nos abrazamos. «Cuide a la patria», me dijo el Libertador. «Volveremos, lancero», sentenció Páez.
De pronto dormido en una butaca escucho una voz:
Entonces escuché una voz:
—¡Nano, levántate! Mi general Miranda nos espera. Ya sabéis que denosta de la impuntualidad…
Desperté. ¿Seguía soñando? Nuestra conversación con la historia continuará.
Abogado. Exembajador en Canadá
@ovierablanco · [email protected]
Léelo completo aquí: eluniversal.com/el-universal…
americanoticiasusa retweeted
Atención. Lectura sugerida de @thayspenalver que nos evidencia verdades muy incómodas, pero muy importantes para lograr una transición real. Al final no es un tema de papeletas sino de evitar reincidir en el fallo histórico de refundar una república, con el costumbrismo de las conjuras, las inquinas y los odios recurrentes.
Chávez no fue más que la representación del mito golpista y la conjura de nuestras mezquindades.
La lectura de la obra de Thays, La conspiración de los 12 golpes, invita a una reflexión crucial de nuestro momento histórico: reconocer los liderazgos que debemos evitar, y enaltecer los nuevos que tenemos que promover. Chávez es uno más de los evitables. Un teniente disfrazado de revolucionario dotado del don del verbo envilecido, sin doctrina, sin proyecto país y con una misión histórica lanzada por la alcantarilla. Los otros conjurados son los náufragos, los notables, los de careta académica y hasta clerical que nos condujeron a la ratificación de los comportamientos heredados de las constituciones sinodales
Chávez fue, ante todo, un melting pot de una arquitectura cultural, vetusta y trasnochada que no nos terminamos de sacudir. Cuanta fragmentación e infamia aún se practica impunemente, sin rémora ni remordimiento.
El 4/2/1992 no nació una revolución sino se hizo visible un festín de conspiradores. No debutó un estadista con un plan nacional, sino un militar insurrecto que encontró en el fracaso, una aventura para construir un mito muy típico: el jinete de pelo de guama con antifaz de complotado […] El mito de un golpista redentor que siendo un conspirador más, lo convertimos en estratega, pelotero, cantante, coplero y súper hombre ataviado de revolucionario: sin doctrina ni ideología, sólo desquite y rabia.
Pero el terreno estaba preparado. El segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez encontró una clase política fracturada por rivalidades, resentimientos y ambiciones que no le perdonaron su retorno al poder.
La crisis económica y el desgaste del sistema eran reales pero también lo eran los egos de quienes confundieron la alternancia democrática con una batalla personal por el poder.
Sectores empresariales, intelectuales, académicos; algunos medios, curas de capelo y militares a la sombra [cuando no es pascua en Diciembre] se conjuraron contra la constitución, arrastrados por recelos, ansiedades propias y cálculos de conveniencia.
La antipolítica contribuyó a erosionar la legitimidad de la democracia representativa, presentando al gendarme necesario como héroe y subestimando el altísimo precio de jugar con la nobleza del pueblo.
Así se incubó el autogol político más costoso de nuestra historia contemporánea. No fue un accidente porque la historia no se repite, simplemente transcurre y pasa. Fue la demolición brutal-en nuestras narices- de lo que quedaba de república, apadrinada de constituyentes ilegales e indulgencias consagradas por pretendidas reputaciones
Chávez heredero de actitudes irredentas a lo Boves, supo convertir frustraciones colectivas en combustible político y las debilidades en terror y violencia. Encendió un país acompañado de letrados, sotanas, charreteras e improvisos. Su triunfo no fue la victoria de un hombre: fue la derrota de una sociedad incapaz de anteponer la luz y el bien sobre el odio y la codicia
Desmitificar caudillos es misión hoy si queremos refundar una democracia moderna y sostenible. No significa absolver a quienes nos precedieron. Significa comprender que los caudillos no aparecen por casualidad: prosperan cuando las élites acompañadas de cuerpos promiscuales, degradan las reglas, desdicen de los partidos, se dejan prostituir, terminando la sociedad confundiendo charlatanes con buenos padres de familia
Entender ese prólogo es reconocer nuestra historia y redimirla, para que cuando llegue el redentor con la puerta abierta para sanar, sepamos reconocer quien intitula las virtudes para no volver a pisar el peine del taita hacedor de falsos milagros y muerte
















