La situación de Bolsonaro ante la justicia penal de Brasil era pública y conocida en la Argentina.
La operación de su fuga fue orquestada por el gobierno argentino y encabezada por Javier Milei.
Se cometieron distintos delitos entre ellos encubrimiento agravado de Flavio Bolsonaro por lavado de dinero.
Es un caso de flagrancia por el conocimiento público de la maniobra.
Simplicidad de trámite y rápida intervención de la justicia federal y de la comisión de juicio político por la situación de flagrancia del presidente Milei.
Es lo esperable en un estado de derecho.
Lo contrario sería una impunidad insoportable.
El plan de fuga de Bolsonaro fue monitoreado por Javier Milei desde Olivos y supervisado por Santiago Caputo en Iguazú. Además, participaron agentes de inteligencia estadounidenses. Cometieron distintos graves delitos federales nacionales e internacionales.
El primer agradecimiento de Bolsonaro es a Javier Milei, organizador y garante de su fuga.
Flavio Bolsonaro está acusado de lavado de dinero y por eso la prohibición judicial de salir de Brasil.
Milei violó una vez más la constitución nacional y las leyes de nuestro pais.
Deberá responder desde la prisión por los crímenes que continúa cometiendo.
Si se confirma la participación de Milei en la fuga de Bolsonaro, tanto el presidente como la cancillería van a tener responsabilidad penal internacional.
El fallo Libra desarrolla todas las razones por las cuales está claro que Milei, su hermana y la runfla de cómplices cometieron la mayor estafa de la que se tenga memoria en el pais.
La lista la hace el fiscal y la reproduce el juez.
Se trata de pruebas contundentes que analizadas de manera armónica conducen a que se debería indagar, procesar y en su momento condenar a Milei y su grupo por graves delitos.
Sin embargo, tanto el fiscal como el juez llegan a una conclusión contraria. Sostienen que valoradas esas pruebas aisladamente, no significan ninguna responsabilidad ni delito alguno.
Tiene nombre, se llama corrupción judicial.
El fallo Libra que desincrimina a los hermanos Milei justificaría la creación de una cátedra libre en la facultad de derecho sobre “corrupción judicial”.
La impunidad en el caso Libra es un hecho de corrupción judicial documentado sin precedentes.
Es delito de encubrimiento agravado cometido desde el corazón del poder judicial.
Lula es justicia social y todo lo que Milei llama una aberración.
La aberración se llama Javier Milei.
Esta foto la tomé el 8/7/2024 en la plaza de Berlin donde Goebells encabezó la quema de libros. Ayer, Javier Milei propuso quemar en la hoguera a un grupo de periodistas. Sin memoria, las tragedias pueden repetirse.
El discurso de ayer de Javier Milei proponiendo quemar en la hoguera a un grupo de periodistas, nos recuerda un hecho de hace 93 años.
El incendio del parlamento alemán (Reichstag) el 27 de febrero de 1933 antecedió a la “ley habilitante” que le permitió a Hitler legislar a su antojo.
El 24 de marzo de 1933 marcó el fin de la democracia en Alemania y el nacimiento del Tercer Reich.
Las comparaciones son odiosas pero a veces, necesarias.
La parodia de juicio contra CFK mientras la justicia deja impune a los Milei por la estafa más grande de la historia, es la postal de una tragedia.
Una distopía que se podía haber prevenido.
Ya iniciada debió haberse enfrentado y hoy, consumada, es muy difícil revertir.
#FueraMilei
Javier y Karina Milei, los Kovalivker y Diego Spagnolo robaron fortunas incalculables de la asistencia a personas con discapacidad.
Es una criminalidad inspirada en el nazismo en su crueldad (Aktion T4) a la que los Milei le agregan la obtención del botín.
El código penal les queda chico.
Las imágenes que llegan desde España sobre el espectáculo lamentable de Milei de ayer dicen mucho.
No se trata sólo de la incontinencia verbal ya conocida y sus insultos a periodistas y al propio jefe de gobierno español.
Se agrega la evidencia de un deterioro psicofísico que aumentó y ya no puede disimularse.
Como en el cuento de Andersen, el rey está desnudo pero no son sólo los niños los que lo ven, es el mundo entero.
En España Milei es un piantavotos. El rechazo de los nazis españoles lo va a afectar seriamente. Hay un punto en que la medicación no alcanza.
Milei aparenta una disfunción cognitiva hoy a la vista de la ciudadania. Su descripción de que la gente que dice no llegar al día 20 estaría muerta por no comer ni beber, obliga a tomar nota. Ante la evidencia, la obligación de actuar -además del equipo médico que lo atiende-, no puede eludirse.
Ninguna estrategia política eleccionaria justifica permitir que continúe causando angustia, enfermedad y muerte a tanta gente.
Si Milei simula, es un degenerado que se burla de la ciudadanía.
Si no simula, tiene un trastorno neurodegenerativo que requiere urgente atención.
En ninguna de las opciones está en condiciones de gobernar el país.
La responsabilidad de frenarlo no es de los millones de víctimas que atormenta, es de la dirigencia que debe encabezar con urgencia ese proceso.
Después, siempre es tarde.




