Una de las señas identitarias de la University of London es la flexibilización de la educación para adultos. No en vano llevan más de 160 años ofreciendo educación a distancia.
Lamentablemente, ayer fue la última oportunidad para inscribirse en su pregrado de filosofía online (BA in Philosophy, impartido por Birkbeck), pues el programa finalizará este año, con esta (2026-2027) como su última cohorte.
Las malas lenguas hablan de desfinanciamiento y una profunda crisis económica que afecta a la universidad (a Birkbeck en particular). Sea como sea, una pena.
Franco Volpi sobre la biblioteca de Nicolás Gómez Dávila:
«Valdría la pena aquí echar una ojeada en su ya legendaria biblioteca, un tesoro inestimable del que emana el aura del viejo continente: infolios, rarezas, volúmenes antiguos impresos en París, Venecia, Florencia, Ámsterdam; la literatura universal, desde Homero hasta Goethe; la filosofía occidental, desde los presocráticos hasta Heidegger, pasando por la patrología griega y latina de Migne. Todo rigurosamente en el idioma original. En los últimos tiempos don Nicolás se había procurado hasta una gramática danesa para leer a Kierkegaard directamente, sin la mediación de las traducciones».
Replying to @nicounravel @andresmego
Acabo de darme cuenta que quizá no eres deshonesto, eres ignorante.
Te presento la falacia del hombre de paja, básicamente lo que has hecho toda la discusión:
«El ejemplo de la lucha griega por la libertad demuestra que la historia del espíritu humano no está sujeta a realidades geográficas o de política de poder, más bien está en relación con la realización del ingenio creador, no con el factor colectivo de la masa, del que no puede prescindir el político para sus proyectos. ¿Es una casualidad que el imperio persa, con la excepción de las figuras de sus reyes, que eternizaron sus acciones en monumentales y suntuosas inscripciones al estilo de los reyes asirios, no pueda mostrar ni una sola personalidad original, cuyas creaciones sean notables en cualquier esfera del espíritu humano? A pesar de su innegable capacidad, los persas cedieron muy pronto al abrazo de Oriente; el objetivo de la cultura persa es la igualación, no la individualización como en Grecia. Por el contrario, renovadamente durante siglos, Grecia proporcionó al imperio persa nuevas fuerzas y nueva vida con sus artistas, médicos y sabios; no recibiendo nada a cambio, o muy poco, y generalmente sólo contraprestaciones materiales. En cambio, el espíritu griego se ha convertido en el fermento del mundo entero, de Occidente y de Oriente».
Hermann Bengtson, Historia de Grecia.









