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«...yo no amo la espada porque tiene filo, ni la flecha porque vuela, ni al guerrero porque ha ganado la gloria. Sólo amo lo que ellos defienden.» #NAFOfellas

España
Joined October 2017
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Por petición popular, lo dejo por aquí un rato. HT @AlberPiter
"The president is here." President Volodymyr Zelensky of Ukraine posted a video on social media showing him standing alongside other government officials, saying that the country’s leaders had not fled Kyiv as Russian forces entered the city. nyti.ms/3hkAVxK
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Tomaos esto completamente en serio. Mi consejo: descargaos alguno de los manuales citados, leedlo con cuidado, y aplicadlo.
TL,DR El dieciocho de octubre os solté un consejo no pedido. Comida no perecedera que se pueda comer sin energía externa para una semana y con energía externa para dos. Litro y medio de agua al día por miembro de la familia durante un mes. Powerbank de alta capacidad. Cocina de camping con cartuchos de gas para dos semanas. Esto es lo mínimo en casa, dije. Ya me lo agradeceréis. Hubo quien lo leyó como si estuviera anunciando el fin del mundo y quien se puso a imaginar búnkeres y despensas para dos años. Ni una cosa ni la otra. Yo solo digo lo que veo en lo que tengo monitorizado (algunos por aquí lo habéis visto), y no es un escenario loco. Nadie habla de apocalipsis zombie. Hablo de cadenas de suministro, de diésel y de una red eléctrica que ya ha enseñado las costuras y bastante inestabilidad social en muchos focos a la vez. Sin más. Y hay una idea de fondo que conviene no perder. Una sociedad preparada hace más fácil la labor del Estado a la hora de afrontar una crisis. Si el Estado no tiene que preocuparse de determinadas situaciones de emergencia porque la gente está concienciada, puede enfocar esfuerzos en recuperar la normalidad antes. Cuanto más concienciados y preparados estemos, mejor. Y eso no significa arramplar mañana con el supermercado ni comprar 19 toneladas de papel del culo. Porque, y esto lo digo yo mirando lo que hemos vivido, tenemos pruebas bastante claras en los últimos años de que la respuesta pública a crisis de distinto tipo deja mucho que desear. El veintinueve de octubre de 2024, en la DANA de Valencia, AEMET elevó el aviso a rojo a las siete y media de la mañana y lo extendió a toda la provincia sobre las nueve y media. El primer ES-Alert masivo a los móviles no salió hasta las ocho y once de la tarde. Más de doce horas después. Cuando el mensaje pedía evitar desplazamientos, la tragedia ya estaba encima de mucha gente. Eso no es un rumor de taberna. En enero de 2021 Filomena dejó Madrid bajo la nieve y la logística hecha un cromo. Alrededor de 13.000 camiones embolsados. Mercamadrid parado el fin de semana. Estantes de fresco vacíos un día y medio en algunos supermercados hasta que volvieron a entrar más de 1.000 camiones. No fue el fin del mundo. Fue un corte corto que enseñó lo rápido que se nota cuando la cadena se atasca. En marzo de 2020, con el COVID, las farmacias se quedaron sin mascarillas. FEDIFAR hablaba de un salto brutal de pedidos, del orden de un 20.000 por ciento respecto al año anterior, y de poder atender solo una fracción de la demanda. Mientras tanto la peña vaciaba pasillos enteros de papel higiénico. Las autoridades repetían que el abastecimiento no corría peligro. El problema no era que se hubiera acabado el papel en España. Era el pánico comprando a lo loco. Precisamente el tipo de reacción que no quiero. Prepararse con calma no es eso. Y el veintiocho de abril de 2025 se fue la luz en toda la península. El Expert Panel europeo, en marzo de 2026, confirmó un origen multifactorial. Oscilaciones, desconexiones incorrectas de generación y un control de tensión por parte de generadores por debajo de lo que exige la normativa, el famoso P.O. 7.4. Quien viva con la idea de que la red es un reloj suizo que nunca falla no ha leído el informe. Desde entonces la red va con el freno de mano echado. En 2025 Red Eléctrica no tuvo que activar ni una vez el servicio de respuesta activa de la demanda, el mecanismo por el que pide a la gran industria que baje su consumo durante un rato. En lo que va de 2026, hasta el seis de octubre, lo ha hecho once veces repartidas en ocho días, con picos de hasta 1.775 megavatios, y siempre por el mismo motivo, falta de reserva de potencia para subir si algo falla. Conviene decirlo bien. No es un corte forzoso a las fábricas, es un servicio voluntario que las empresas pujan en subasta y por el que cobran, y la propia Red Eléctrica insiste en que no es un mecanismo de emergencia. Pero que se haya pasado de cero a once en un año dice bastante de lo justo que anda el margen. En octubre de 2026 Red Eléctrica publicó 18,52 gigavatios de acceso de demanda ya otorgados en transporte, con los centros de datos alrededor del treinta y cuatro por ciento. Tras actualizar escenarios hay capacidad firme en más del treinta y cinco por ciento de los nudos. No está todo cerrado a cal y canto. La presión de demanda nueva y el control de tensión son un tema estructural. Si encima de eso miras fuera, los hechos siguen sin ser conspiranoia. El once de marzo de 2026 los treinta y dos miembros de la Agencia Internacional de la Energía acordaron poner en el mercado 400 millones de barriles de reservas de emergencia. El motivo era la crisis del Estrecho de Ormuz, abierta desde el veintiocho de febrero con el conflicto en Oriente Medio. Según la propia AIE, el tránsito de crudo y productos por Ormuz cayó a menos del diez por ciento de los niveles previos. A mediados de octubre ya se habían liberado unos 330 millones. El quince de octubre el Governing Board decidió acelerar los 100 millones restantes, con planes que incluyen más de 20 millones de barriles de diésel lo antes posible, y dejó escrito que el mercado del diésel sigue tenso. En Europa, gran parte de lo que aportan los países son productos refinados, no solo crudo. Eso es el comunicado de la AIE. España entra en esa acción. El MITECO liberó primero 3,7 millones de barriles. El veintidós de octubre autorizó otros 4,4 millones en gasóleos y querosenos, equivalentes a seis días de consumo nacional, con plazo hasta el quince de diciembre. Importante, y lo dice el propio ministerio. Se recurre a las existencias mínimas de seguridad de la industria. No se tocan las existencias estratégicas de CORES. Suiza, aparte, entre el ocho y el veinte de septiembre autorizó retiros de sus Pflichtlager. Hasta 30.000 metros cúbicos de diésel y otros 30.000 de gasolina. El motivo local era la parada de la refinería de Cressier sumada al bajo caudal del Rin. El veintiuno de septiembre el BWL dijo que ya no necesitaba más retiros, pero que la situación seguía tensa. Dos capas distintas. La acción colectiva de la AIE por Ormuz, y un cuello de botella alpino por refinería y río. Las dos son reales. En Oriente Medio el oleoducto saudí Este Oeste, la vía para sacar crudo sin pasar por Ormuz, estuvo cerrado unas dos semanas en septiembre tras ataques. A finales de octubre los hutíes reivindican nuevos golpes contra infraestructuras saudíes, Ras Tanura incluida. Aquí hay que ser precisos. Una reivindicación del atacante no es una confirmación del atacado. Pero la cosa anda muy calentita y probablemente volvamos a tener salseo antes de finales de noviembre. Y en Europa la guerra híbrida no es un concepto de tertulia. El primero de septiembre de 2026 el Gobierno alemán atribuyó a Rusia el intento de ataque con dron explosivo en el aeropuerto de Leipzig Halle del cuatro de agosto. Lo dijeron con patrón de la operación, investigación policial e inteligencia encima de la mesa. Cerraron el consulado general ruso en Bonn. Son cosas a tener en cuenta, porque de momento no le ha tocado a una refinería europea, pero... Luego están las alertas de protección civil, que mucha gente confunde con un aviso de que llega el Juicio Final. Leídas en la fuente, ninguna habla de guerra inminente. Todas hablan de aguantar unos días en casa sin depender de nadie. Reino Unido lanzó el veintidós de octubre la campaña Be Ready. Tres días de autosuficiencia, tres litros de agua por persona y día, comida no perecedera, enmarcada en clima extremo y pensada a tres años. Burnham la respaldó en la radio. Canadá no ha sacado nada nuevo. Lleva años con la guía permanente de setenta y dos horas, comida no perecedera, linterna, radio y medicación. Suiza mantiene el Notvorrat de siempre. Comida para alrededor de una semana y al menos nueve litros de agua por persona, pensado como puente ante un corte de suministro, no como supervivencia a una guerra larga. Alemania, con el BBK, recomienda preferiblemente diez días y dice que tres ya ayudan, con el ratgeber renovado en octubre de 2025 hablando de clima, ciber, desinformación y energía. Francia publicó en noviembre de 2025 la guía Tous responsables, kit de emergencia para setenta y dos horas. Suecia envió en noviembre de 2024 Om krisen eller kriget kommer a más de cinco millones de hogares, con al menos una semana de margen. Países Bajos, con Denk vooruit, habla de las primeras setenta y dos horas en casa. La Unión Europea, en marzo de 2025, metió en la Estrategia Preparedness Union la idea de directrices de autosuficiencia mínima de setenta y dos horas. Son guías de resiliencia. Clima, apagones, logística. Todo esto encaja, de hecho, con lo que digo. Si la gente aguanta setenta y dos horas o una semana sin saturar al Estado, el Estado puede empujar antes hacia la normalidad. Otra cosa es cómo llegan estas guías a vuestro timeline. La de Canadá lleva años publicada, pero se difunde como algo nuevo, porque el hueco que dejan las administraciones al no explicar las cosas a la sociedad como adultos se llena con propaganda con los más diversos intereses. Y el vídeo japonés que circula como última hora es la rueda de prensa de Koizumi del veinte de septiembre, a raíz de un misil norcoreano que subió a unos sesenta kilómetros de altura y recorrió unos cuatrocientos cuarenta, reciclada un mes después. No es casualidad. Ahora mismo hay una fuerte campaña en redes para generar sensación de pánico. La mecánica es siempre la misma, coger algo real, quitarle la fecha y el contexto, y soltarlo como si fuera el preludio del desastre. La doctrina de propaganda rusa no es una opinión de bar. El modelo firehose of falsehood de RAND, de 2016, describe volumen alto, canales múltiples, rapidez y poca vergüenza a mezclar verdad a medias con mentira. Los informes FIMI del EEAS documentan operaciones como Doppelgänger, Storm-1516 y Portal Kombat. El patrón que describen las instituciones europeas es sembrar división, erosionar la confianza y mover miedo o fatiga, sobre todo alrededor de Ucrania y de las instituciones. Eso es un hecho institucional. Que a Rusia le interese infundir miedo es coherente con esa doctrina y con lo que publican el EEAS y los gobiernos aliados. Una población asustada compra a lo loco, desconfía de sus instituciones y satura los servicios justo cuando más falta hacen, que es exactamente lo contrario de una sociedad preparada. Otra cosa es atribuir cada cuenta viral, cada mapa del ECMWF a trece días o cada vídeo reciclado a un agente del Kremlin. No es posible una atribución indubitada, y con eso se cuenta, pero el patrón de amplificar alertas reales para convertirlas en pánico sí se ve. El contraste siempre es la fuente primaria. Yo no os pido que os rayéis. Al contrario. Hay que bajar el cortisol. Prepararse no es paniquearse. Tener una despensa seria, agua, una fuente de luz y un mínimo de autonomía en casa es de sentido común cuando la AIE acelera liberaciones de diésel, Ormuz sigue hecho un cromo, la península ya mostró un punto débil de tensión y hemos visto, una y otra vez, que cuando llega la hostia el Estado tarda. Con que tengáis para una semana debe bastar para la mayoría. Si después de una semana la cosa sigue jodida, es que está muy jodida. Yo tengo para un mes. Cada uno según pueda. Sin arramplar el súper. Sin 19 toneladas de papel del culo. Mi consejo del dieciocho de octubre sigue en pie. Por suministro, por diésel y por energía. Porque una sociedad preparada ayuda al Estado a recuperar antes la normalidad. Estaría bien que las autoridades tratasen a la población como adultos y explicasen estas cosas, pero viendo la reacción a mi tuit inicial, creo que está bastante claro que la gente prefiere no saber. Doctrina del avestruz, supongo. Al final he preferido matizar. No lo he hecho antes por falta de tiempo, porque creo que había que pararse a escribir sin dar pie a que cada uno lea y entienda lo que le sale de los huevardos, y porque esta semana he tenido que charlar de esto en persona con bastante gente que me ha preguntado. A ver si así no salgo en un hilo de Forocoches y esas cosas.
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Contad hasta diez. Contad hasta cien. Guardad vuestra furia. Almacenadla. Es demasiado valiosa como para desperdiciarla en un vertedero tal como una cuenta de Twitter.
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Imperdible. Tanto el hilo que enlazo como el que Mariluz enlaza en este post.
Replying to @congosto
12/12 Es un crecimiento orgánico pero optimizado: construye audiencia con la actualidad y el contenido viral, y la rentabiliza con Rusia. El volumen lo pone la actualidad; el impacto, Rusia. Aquí su papel en la campaña "Russia is not enemy" nitter.cf/congosto/status/211428…
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Esto va a ser la plaga de la postguerra. No es ninguna tontería.
¿Cómo afronta Ucrania las heridas invisibles de la guerra? Hablamos con el veterano y psicólogo clínico Pylyp Dukhlii sobre el TEPT y la experiencia ucraniana. youtu.be/kadHPOzZGyw (castellano) go.ivoox.com/rf/182751869 youtu.be/eNjAaLUAZFs (ucraniano con subs en castellano )
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Por cierto, es la segunda parte de esto: nitter.cf/ElEborense/status/2111…
El daño invisible que la guerra está causando en Ucrania.
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"Durante mi etapa universitaria tuve ocasión de conocer de cerca cómo funcionaba una de estas organizaciones..." Yo conocí a más de una, y todas aspiraban a lo mismo: convertirse en estudiantes profesionales con nómina. theobjective.com/opinion/202…
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Recuerdo a un matriculado en particular, tocayo mío, que lo llegó a conseguir ya en aquella época.
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Pues yo creo que sí se merecen un desprecio semejante. Cuando la profesionalidad se doblega a la adulación, dejas de ser un profesional y te conviertes en un cobista.
Replying to @incibe_cert
Quiero felicitar a quien haya decidido que uno de los avisos más importantes en ciberseguridad de los últimos años tiene que ir en esta cuenta con 67 seguidores mientras que el discurso de Óscar López hablando de León como capital española de la ciberseguridad va en la de 100.000 seguidores. Un trabajo de comunicación fino fino. Ánimo a los técnicos del Instituto, que no se merecen esto.
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Mira que estaba complicado empeorar las marcas de otros ministerios, pero Sara Aagesen @mitecogob está dispuesta a competir por ello. Espero que, entre otras cosas, el próximo gobierno tenga a bien quitarse de enmedio estos ministerios de chicha y nabo. theobjective.com/sociedad/20…
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Y, hablando de inútiles con balcones a la calle en el sector eléctrico, tenemos a la registradora de propiedad presidenta de REE, @BeatrizCorredor. Otra que no es responsable de nada.
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Cuando hablo de ministerios de chicha y nabo, me refiero a esto: nitter.cf/naroh/status/211297492…
Replying to @naroh
Mientras los organismos de otros países daban la voz de alarma, aquí el Instituto Nacional de Ciberseguridad avisó de las vulnerabilidades en una cuenta con 67 seguidores y 3 meses de antigüedad. En su cuenta principal, con más de 100.000 followers, ponía fotos de Óscar López.
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¿Cómo dicen los modernos? Basado.
Replying to @PabloGrueso
Pues le voy a contestar, Pablo, ya que me da usted pie. ¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La Españita de Canal Plus: el chándal morado del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe, Pablo. Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de mierda" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita a ellos hijos de puta se quejan de que peligra la democracia. Mis muertos, la ventana la movieron ellos, Pablo, y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, subnormales, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar. Tienes, Pablo, a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes a una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces, Pablo. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos fachas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo? Los jóvenes, Pablo, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Covid y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial violador, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás. Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi fascista, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante. De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de fachas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por fascista, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse? Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sexta y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer facha, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes haciendo la compra, la rodearon, la escupieron y la insultaron delante de su hijo, que veía la escena llorando. Lo que hay hoy lo hemos hecho nosotros, con nuestras miserias y nuestros miedos, y esos chavales que no tienen mesura son la generación que va a sacar este país del fango, en Paiporta y en todas partes, y lo va a hacer con una ventana que no abrieron ellos pero que van a usar. Así que cuantas menos lecciones le demos usted y yo, Pablo, mejor.
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Cada semana hay un analista que repite la misma tesis: Sánchez sabe que va a perder las elecciones el #29N y busca una derrota digna, 105/110 diputados, y con eso resistir. Atrincherarse en Ferraz y esperar a que la derecha se desgaste para volver en unos años. El modelo Kirchner en Argentina. Es una lectura cómoda porque tiene precedentes, incluso en el propio Sánchez cuando lo echaron de la PSOE y volvió para tomar el partido por asalto; y además da sentido a una convocatoria electoral tan extraña. Pero, a mi juicio, ese análisis es un error: la PSOE no se juega el 29N una legislatura, o dos, se juega la existencia. Y me explico: Primera idea: El sesgo de confirmación La derecha se hace permanentemente la misma pregunta: cómo, con la que está cayendo, es posible que la PSOE siga en el 25% de intención de voto. Ayer se lo escuché al doctor Cabrera en Horizonte y se lo oigo mucho a Jano, con resignación, en ViOne. La pregunta está mal hecha: "con la que está cayendo" presupone que el votante socialista está evaluando al gobierno, y no es así. Ser de la PSOE es como ser del Betis, como decía Susana el otro día. Lo que ese votante defiende con su voto y su opinión no es a Pedro Sánchez, es cuarenta años de su propia biografía. Es el "yo voté a Felipe" como si hubiera hecho algo heroico. Si le película de Leire la fontanera, las maletas de Delcy, las joyas, las mordidas o los narcos son verdad, el socialista medio tendría que admitir que estaba equivocado, y que lleva toda la vida engañado por una panda de golfos, y eso no va a ocurrir. Nadie enmienda su propia vida. Como mucho te va a decir, en unos años, que la de Sánchez no era la verdadera PSOE y hasta ahí llegará. Por eso a la PSOE no le hace falta defenderse de OK Diario, ni de The Objective: le basta con confirmarle a su votante lo que su votante ya quiere creer, que son fachas, que todo es una campaña de "la derecha y la ultraderecha", y repetírselo una y otra vez. Esto se llama "sesgo de confirmación". Y esa confirmación se fabrica con los resortes del Estado: fundamentalmente usando la televisión pública, pero también marcando el relato mediático a través del poder, tratando de que solo se hable de lo que ellos quieren que se hable. De Maricarmen y no de Ceuta. Del Ventorro y no de que negaron la ayuda premeditadamente. Del ático de Ayuso y no de que querían "eliminar" a una jueza. Y para esto usan la publicidad institucional. El gobierno presupuesta cada año setecientos y pico millones de euros, que los reparte a dedo entre los medios de comunicación y sin publicar nunca a quién, y a eso añádele la publicidad comercial de Correos, de Renfe, de Aena, de Loterías... otros 1500 millones, además del resto de administraciones que controla. Quiero decir, que los medios saben que si molestan más de la cuenta al poder pierden la partida, y por tanto se les obliga a elegir entre ser servil o cerrar. Segunda idea: Todo esto funciona mientras se tiene el poder ¿Y qué pasa si el 29N se pierde? Que todos esos resortes cambian de manos a la vez. La televisión pública la controla quien tenga mayoría absoluta en el Congreso, y eso lo decidió este Gobierno cuando cambió la ley de RTVE, con nocturnidad y alevosía. Los millones de publicidad institucional pasarán a los medios que cada mañana expliquen qué ha hecho la PSOE estos ocho años, y se recreen morbosamente en cada escándalo, o serán para quien haga documentales sobre Koldo, Ábalos y las minas de Guinea. El fiscal general, la fiscalía de quién depende, lo nombra el Gobierno, y el nuevo pedirá investigar donde el actual pide archivar. La Abogacía del Estado dejará de defender entornos familiares y se personará como acusación en cada causa donde haya dinero público, que son casi todas. Y el Constitucional dejará de ser, en algún momento, siete contra cinco. En ese momento el sesgo de confirmación empezará a trabajar al revés. Habrá quien se agarre a él, quien quite TVE y se vaya a La Séptima. Pero el sesgo funciona mientras hay dos versiones, y lo que viene después de que la PSOE pierda el poder es una sola versión. Cuando el desastre lo cuenten el telediario de TVE y el de Telecinco, Iker en Cuatro y Vallés en Antena 3, pero también Wyoming en El Intermedio, Maestre en La Sexta y Aimar Bretos en la SER, con la Fiscalía detrás y con sentencias firmes, defender a Sánchez dejará de ser una opinión y pasará a dar vergüenza y ahí es cuando surgirá aquello de "es que esta no era la verdadera PSOE", ese es el momento en el que la PSOE pasa del 25% de intención de voto al 10%. No ahora "con la que está cayendo". Y esta vez la derecha llega con la lección bien aprendida: a la PSOE o lo matas del primer tiro o ya no la matas (estimada fiscalía, dos puntos, esto es una metáfora, no me denuncien ustedes que no estoy animando a disparar a nadie, gracias). Todo rápido, en los primeros meses y con el aplauso de la calle: Broncano e Intxaurrondo, fuera de TVE, inmediatamente. A la Fifty Fifty déjala que hace el papel que hacían Eduardo Inda y Alfonso Rojo en La Sexta Noche; los sindicatos, que se paguen ellos la formación; el grifo de la publicidad cambia de destinatario. Y después, nada: gestionar el poder y dejar que la Casa del Pueblo se caiga sola. El ruido lo pondrán los jueces y los escándalos que vayan saliendo del trabajo de la UCO. Tercera idea: El partido Playmobil Detrás del Estado está el partido, y el partido no puede discrepar del líder, jamás, mira Podemos con la pelea Errejón vs Iglesias. El sesgo de confirmación depende de que no haya duda interna. Una exclusiva de Ketty Garat en ABC es un ataque de la ultraderecha y no hace apenas daño; una crítica de un Eduardo Madina en la cadena SER es otra cosa, esa sí hace dudar a sectores enteros. ¿Y qué se hace con eso? Se elimina, como la jueza. Felipe González ahora es facha, anulado. Los candidatos se designan todos en Ferraz y por lealtad, no por arraigo: Pilar Alegría, María Jesús Montero, Gallardo. Los barones que ganaban desde el territorio y podían llevarle la contraria, apartados. Queda Page, y queda porque es presidente. Un amigo mío llamaba a esto hace años la teoría de los Playmobil: un niño tiene la mesa llena de muñecos, hace un círculo con los brazos y se queda dentro con los que abarca; los demás, los tira al suelo. No se queda con los mejores ni quiere tener muchos, se queda con los que controla, el resto los desecha, y le da igual tener pocos. El resultado es un partido en el que no hay nadie con autoridad para decirle al líder que no, lo cual es perfecto para mantener el sesgo mientras se gobierna, pero es un desastre para lo que viene después. Cuarta idea: Ya no hay cuarteles de invierno ¿Qué hace un partido en España cuando le toca travesía por el desierto? Lo que ha hecho siempre: retirarse a sus cuarteles de invierno, que son las autonomías. Pequeños Estados con presupuesto, sillones y publicidad institucional donde se aparca a los cuadros, se paga la espera y se fabrica el candidato siguiente, la nueva Stacy Malibu con sombrero, como dice siempre mi amigo Santiago. Así aguantó la PSOE de 1996, con Chaves (que no Chávez), con Ibarra y con Bono, y así aguantó en 2011, con Andalucía fundamenalmente. Pero los Playmobil tienen un precio: cuando tiras al suelo a los que ganaban desde el territorio, tiras también el territorio. Andalucía, que fue La Meca del partido socialista durante treinta y pico años, ha sacado el peor resultado de su historia, con María Jesús Montero de candidata. Extremadura, Aragón y Castilla y León, igual. Queda Page, que no va a dar refugio al sanchismo así lo maten, Asturias, que es pequeña, y Navarra, que depende de Bildu. Lo lógico es decir: Queda también Cataluña. No, no queda Cataluña. Illa se sostiene con un pacto en el que ERC consigue financiación singular a través del Gobierno central y a cambio le aprueba presupuestos. El día que no haya Moncloa que pague, ERC no tiene ningún motivo para sostener a la PSOE de Illa. Se acabaron los presupuestos y empieza la campaña electoral, que durará hasta 2028, con Aliança Catalana en auge; Cataluña no va a ser el cuartel de invierno de nadie. Nunca la PSOE había salido de la Moncloa con tan poquito debajo de los pies. Quinta idea: No hay precedentes Cada vez que alguien dice "la PSOE ya ha estado en la oposición y ha vuelto" está mirando lo que pasó en 1996 o en 2011, y en esos años había Andalucía, había diputaciones, había donde atrincherarse. Decir eso es como analizar la Europa de hoy con el mapa del Imperio austrohúngaro: muy instructivo, salvo por el detalle de que ese país ya no existe. No hay territorio donde replegarse, repito, no hay territorio donde replegarse. Pero además, es que en 1996 y en 2011 enfrente había un Aznar y un Rajoy que no se atrevieron a tocar el entramado chiringuitero, y hoy hay pendulazo. Lo punk ya no es la izquierda, es la derecha, y Vox, que es todo lo contrario de la tibieza y la mesura, arrastra al PP (mira lo que está haciendo el CM del Partido Popular, con tanto éxito en redes). No sólo no hay dónde replegarse, es que no hay un adversario que te deje tiempo para hacerlo. El único precedente útil para analizar lo que va a ocurrir con la PSOE es, precisamente, Andalucía: Cuando el Partido Socialista perdió la Junta en 2018 no pasó a la oposición: pasó a la nada. Sin Canal Sur, sin la publicidad institucional, sin el BOJA, sin ayuntamientos grandes ni diputaciones, sin chiringuitos, el partido que había mandado treinta y seis años se quedó sin nada que repartir y sin nada que contar de la noche a la mañana. Proceso electoral tras proceso electoral han ido bajando, hasta los 28 escaños de la Chiqui. No hubo regreso triunfal ni se le espera; hubo Juanma Moreno ocupando los espacios que ocupaba doña PSOE, y hubo irrelevancia. Esa es la secuencia que le espera al partido entero: sin poder central ni autonómico, la PSOE no es la oposición, la PSOE es la nada. Sexta idea: Los juegos del hambre La estructura del Partido son unas 130 personas en Ferraz, pagadas en su mayoría por el Congreso y el Senado, 1600 asesores entre la Presidencia y los Ministerios, unos 2.500 alcaldes y 22.500 concejales, y detrás de cada uno un asesor, un director general, un cargo de confianza, o dos, o diez, un consejero de empresa pública, o un Rector de una Universidad... Decenas de miles de personas que comen de lo público, y hay público mientras hay poder. Si hay sillones para todos, hay paz. Si los sillones se acaban, la pelea pasa a ser por los sueldos que quedan, y eso tiene nombre: se llama guerra civil, se llama corrientes internas, se llama escándalos filtrados de unos contra otros, se llama fuego amigo. Y los ciclos además siguen. Después de noviembre viene mayo de 2027, municipales en toda España, con las Diputaciones en juego, y autonómicas en diez comunidades, seis meses después de perder Moncloa, con la Fiscalía nueva, la televisión nueva y el primer escándalo contado en el telediario todos los días. Tienes menos alcaldías, menos diputaciones, menos sillones; cada cita con las urnas quita sitios y cada sitio que se quita es una nómina menos y un cuadro más buscando en qué sillón posar su culo. Demasiado cargo y demasiado poco poder. Con la vivienda no, pero ahí sí que van a empezar a entender la ley de la oferta y la demanda. Cuando la música se pare y haya veinte personas y cinco sillas, ahí sí van a darse cuenta de lo cara que está la silla y empezarán los juegos del hambre. Eso es lo que la PSOE no ha vivido nunca, porque siempre tuvo Andalucía cuando no tuvo el Gobierno central para que la música no parara. Lo de ahora es inédito. Séptima idea: El 29N Dicho todo esto, entiendan ustedes que la siguiente predicción tengo que decirla como tengo que decirla, no como se la diría a un amigo tomando una cerveza: de aquí al 29N la PSOE va a hacer cualquier cosa, y cualquier cosa quiere decir cualquier cosa, para mantenerse en el poder. Y no hablo solo de recurrir la Ley de Nietos al Constitucional, que lo intentará si el Constitucional se presta. Hablo de cualquier cosa. Y hasta aquí puedo leer. La encrucijada de muchos es poder, exilio o cárcel. Y la del partido es poder o desaparición. Y quien se juega la vida no tiene límites, amigo. Pero si pierde las elecciones, y las va a perder, lo que viene no es el modelo argentino. Es la secuencia completa y en el siguiente orden: el día 30 de noviembre los resortes cambian de manos; en los meses siguientes la televisión, la Fiscalía y la UCO convierten las dos versiones del sesgo de confirmación aquel en una sólo versión: corrupción. En mayo de 2027 se vacían los ayuntamientos y las diputaciones; y a partir de ahí, los juegos del hambre. Nadie va a atrincherarse en Ferraz a esperar, porque para esperar hay que pagarlo y no hay con qué pagarlo, lo que se viene es la guerra civil en el interno del PSOE. Y durante la guerra civil, lo que viene no es la oposición, es la PSOE de las taifas. El alcalde que aguante hará lo que le dé la gana porque lo avalan sus urnas y no Ferraz, y no se dejará mangonear por el Comité Federal ni por nadie. Es el modelo Page, aquí gano yo y aquí mando yo, y se repetirá en Dos Hermanas, en la diputación que resista o en un PSC que ya no tendrá motivos para obedecer a Madrid. Del partido de los Playmobil saldrán veinte reinos de taifas y ninguno con fuerza para reconquistar nada. Y para la España post-PSOE tengo otro artículo. Mi tesis es que el juanmamorenismo va a triunfar en el PP, pero eso lo hablamos otro día. Si has llegado hasta aquí te lo agradezco, porque vaya turra te he dado. Déjame un like. No sé escribir breve, palabra que lo intenté: hice un círculo con los brazos y me quedé con los párrafos que no contenían delitos de odio diversos y variados. Los demás están en el suelo, y ahí se quedan, por si acaso, que me conozco las cabras con las que salgo al campo.
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Ningún sistema social está diseñado a prueba de gorrones. Es solo que algunos tienen cierto margen como para sostener gorrones. En nuestro país los conocemos con nombres y apellidos, porque los vemos a diario, y hasta a veces presumen de ello, mientras que los demás...
Be like "La Jessi" La Jessi tiene 3 churumbeles, prácticamente 0 ingresos declarados y empieza el día a las 11h porque el despertador de las 7:00 es cosa de contribuyentes. Mira la cuenta: hasta 1.555€ de IMV + unos 253€ de complemento por los niños = alrededor de 1.808€ al mes que ya retiró del cajero Caixa anoche a las 12h del 24 de mes ya que "los vulnerables" cobran primero. Se toma el cafelito mientras su vecino Manolo lleva cuatro horas currando para cobrar 1.500€. Manolo tiene jefe, horarios, gasolina, cotizaciones e IRPF. La Jessi tiene Cl@ve PIN. A mediodía toca optimizar gastos: bono social de la luz, becas, comedor, ayudas autonómicas, municipales, alquiler si toca convocatoria… sumando todo llega a los 2k netos por mes mas lo que se saca en negro por alguna actividad susceptible de ser ilegal, es más que clase media. Manolo mira la nómina y piensa: “¿por qué me han quitado tanto?” La Jessi mira la Seguridad Social y piensa: “gracias, máquina”. No son enemigos. Son compañeros de proyecto.Solo que Manolo está en el departamento de financiación. Por la tarde le preguntan a la Jessi si no sería mejor ponerse a trabajar. ¿Trabajar para levantarse a las 7h, pagar gasolina, comedor, perder parte de las ayudas y aguantar a Juan de Recursos Humanos? Primero habrá que calcular el ROI. A las 19:00 Manolo vuelve reventado de trabajar a un hogar sin hijos ni mujer que le respete. La Jessi está en el banco del parque y le anima: “Vamos máquina, que mañana es jueves!” Hay que mantener alta la moral del principal accionista de Jessi Holdings. A las 23:30 se acuesta tranquila. Mañana Manolo vuelve a producir. Ella vuelve a parasitar.
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Replying to @PhilAMellows
Las apelaciones al sentimentalismo, para tapar el hecho de que hay gente que ejerce el parasitismo social como modo de vida, cada día es mas irritante.
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You've probably seen the video. A young Frenchwoman in Paris, in tears, begging looters to stop. "Why are you doing this? That's not what we stand for." Some accounts are mocking her. "She voted for it." I won't. Because what you see on her face is not stupidity. It's a disease that has infected the entire West, and it has a name: suicidal empathy. The term comes from Gad Saad, an evolutionary behavioral scientist at Concordia University in Montreal. A man who fled the Lebanese civil war as a child, and who knows what it looks like when a society falls apart. His new book, Suicidal Empathy: Dying to Be Kind, is the follow-up to The Parasitic Mind. Here is the thesis, and why it concerns every one of us. Empathy is one of the best things about us. It evolved for a reason: to care for our children, our kin, our tribe. It was calibrated for a world where the people you felt for were the people around you, and where empathy always came paired with its counterweight: the instinct to protect your own and to recognize a threat. Suicidal empathy is what happens when that mechanism misfires. When it fires at the wrong targets, in the wrong amounts, with no brake. When we feel more for the criminal than for his victim. More for the stranger who breaks the rules than for the citizen who follows them. More for how compassionate we look than for what our compassion actually produces. Where does it come from? Four layers. First, biology. Empathy is a spotlight, as the psychologist Paul Bloom put it. It lights up the one face in front of you and leaves everything else in the dark. The crying migrant on the boat is visible. The thousands of future victims of a broken system are statistics. A spotlight is a terrible tool for running a country. Second, our own civilization. The West is the civilization that put the victim at the center of its morality. Christianity taught us to care for the stranger, the poor, the weak. It was one of the greatest moral revolutions in history. But cut off from its other half, justice, responsibility, the duty to protect your own, it turns into something else. Third, ideology. In The Parasitic Mind, Saad described idea pathogens, ideas that hijack our reasoning. Suicidal empathy is the emotional counterpart: an ideology that hijacks our compassion. It sorts the world into oppressors and victims, then demands unlimited empathy for whoever ranks as the victim, whatever they do. Fourth, status. In the age of social media, empathy has become a display. Posting "refugees welcome" costs nothing and earns applause. The bill goes to someone else: the working class, the suburbs, the women walking home at night. The results are everywhere. Criminals treated as victims of society. Sexual assaults by migrants met with lenient sentences. Self-defense branded as aggression. Borders treated as cruelty. Saad's conclusion is simple: a society dies when it would rather display infinite tolerance than use its survival instinct. Now the part I'll add myself, and that few people dare to say. On average, women score higher than men on measures of empathy. It's one of the most consistent findings in psychology, across cultures, and it makes perfect evolutionary sense: for most of human history, the survival of children depended on it. It's a strength. But it means an ideology that weaponizes empathy will hit women harder. And the data shows it: in country after country, young women have moved sharply to the left of young men, especially on immigration. This is where men have a responsibility. Not to mock. Not to lecture. Not to say "she deserved it." Empathy has always needed a counterweight, and that counterweight was the protective instinct: the one that draws lines, says no, and stands between the threat and the people it loves. Men abandoned that role. They were told it was toxic, and many believed it. So they stayed silent at the dinner table, at work, with their partners, sisters, daughters and friends. That has to end. Men have to have this conversation, honestly and with respect: compassion that cannot say no is not compassion. It's surrender. And the first to pay for it are women. Many women already understand this better than anyone. Some of the bravest voices in this fight are women, precisely because they are the first to feel the danger in the street. A civilization rests on a balance: compassion and strength, openness and borders, mercy and justice. When one side swallows the other, the foundations crack. What we are watching in Europe is what happens when empathy has no counterweight left. Look at that young woman again. She isn't the enemy. She's what this ideology made of a generation that was told kindness would be enough. Our job is to make sure she's the last generation that has to learn it this way.
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Porque no soy nada optimista en cuanto a que no la vayamos a necesitar.
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Mientras tanto, ya he localizado una copia de la misma edición que presté, y ya he lanzado el pedido. Es de segundo mano. Espero que no me llegue muy machacado.
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