Pinned Tweet
Perdí un vuelo y tuve que cancelar un Airbnb a última hora. La reserva no era reembolsable, así que perdí todo el dinero.
Aun así, escribí al anfitrión para avisarle de que no iba a llegar y que el apartamento estaría vacío.
Me dio las gracias por avisar.
Después recibí las instrucciones para recoger las llaves, el código de entrada, el mensaje de salida y una invitación para valorar mi estancia.
Ignoré todos los mensajes.
Hoy he recibido una reseña del anfitrión:
«Huésped excelente. Dejó el apartamento impecable, respetó todas las normas y será bienvenido cuando quiera».
Lo curioso es que jamás puse un pie en el apartamento.
Ahora tengo una valoración de cinco estrellas por no haber hecho absolutamente nada.
Y me pregunto cuántas reseñas de Airbnb se escriben sin comprobar nada.
Alquilo un piso por 850 € al mes. La inquilina lleva dos años y paga siempre puntual. El martes fui a revisar una humedad y encontré ocho niños con mochilas esperando en el rellano. El miércoles, otros distintos. El jueves, otros. Le pregunté al portero si sabía algo. Se rio y dijo…
Un contrato de vivienda no autoriza por sí solo a montar una academia. El uso del inmueble, las normas de la comunidad y los permisos municipales importan. Si el contrato se incumple, el propietario puede exigir el cese y estudiar las acciones legales que correspondan. Las posibles sanciones dependen de cada caso.
Lo que alquilas como vivienda, alguien puede convertirlo en su negocio.
Y si te niegas a participar, resulta que el egoísta eres tú.
En DEX hablamos de dinero, confianza y límites.
desarrolloexponencial.net/si…
Si quieres descubrir cómo funciona, escríbeme:
sylviamingus.systeme.io/dex
𝕏 es una red que puede viralizar tu negocio y darlo a conocer.
Mi padre murió hace tres meses y me dejó 48.000 €. Ayer, el director de mi banco me llamó para decirme que alguien había intentado llevárselos.
Cuando llegué a su despacho, cerró la puerta y me hizo una pregunta extrañísima:
«¿Su esposa sabe que está usted aquí?».
Le dije que no. Entonces me miró muy serio.
«Señor, escúcheme con atención. Esta noche no vuelva a casa. Busque un lugar seguro y no le diga a su mujer dónde está».
Me quedé helado.
«¿Qué tiene que ver mi esposa con la herencia de mi padre?».
El director dudó unos segundos.
«Hay algo que debe saber. Y es bastante grave».
Después me entregó un papel doblado.
«Léalo cuando esté solo».
Cuando lo abrí, comprendí que llevaba diez años casado con una mujer de la que no sabía prácticamente nada…
Todavía no sabía si mi esposa había intentado robarme. Pero sí sabía una cosa.
Alguien había intentado llevarse los 48.000 € que me dejó mi padre. Y mi mujer acababa de preguntarme por el banco sin que yo hubiera mencionado aquella visita.
¿Tú qué habrías hecho en mi lugar?
¿Confrontarla inmediatamente o fingir que no sabes nada hasta que termine la investigación?
A todo esto..
En este mundo, hay dos opciones.
1. Seguir regalando 1-2 horas al día a las redes sociales, consumiendo contenido que otros crean.
2. Utilizar esas mismas horas para crear contenido, construir una audiencia y ayudar a miles de personas mientras construyes algo propio.
La diferencia es sencilla: unos consumen lo que otros construyen. Otros construyen lo que mañana consumirán los demás.
¿De qué lado vas a estar?
Esto es para los del 2º grupo:
desarrolloexponencial.net/si…
Si quieres descubrir cómo funciona, escríbeme:
sylviamingus.systeme.io/dex
𝕏 es una red que puede viralizar tu negocio y darlo a conocer.
Hace dos meses alquilamos un chalet en las montañas para pasar diez días de vacaciones. Éramos dos parejas y llevábamos meses organizando aquel viaje. Nos costó 3.600 €. Tenía seis habitaciones, unas vistas espectaculares y un jacuzzi privado. Parecía perfecto.
Pero cuando llegamos, encontramos a veintidós personas celebrando una fiesta en la terraza. Había música, botellas de champán y una barbacoa junto al jacuzzi. Me acerqué al propietario y le enseñé nuestra reserva.
«Sí, sí. Está todo correcto».
Le pregunté por qué había veintidós personas en el chalet que acabábamos de alquilar.
«Son familiares. Se marcharán esta tarde».
Le recordé que habíamos pagado para disponer de toda la propiedad desde las dos. Se rio.
«Tampoco vais a meteros en el jacuzzi nada más llegar».
Le contesté que eso lo decidiríamos nosotros. Entonces me hizo una propuesta.
«Podéis dejar las maletas en el garaje hasta que termine la fiesta».
Le dije que no. Su expresión cambió.
«Mira, te devuelvo 200 € y mañana por la mañana tendréis el chalet entero para vosotros».
Le pregunté dónde se suponía que íbamos a pasar aquella noche.
«Aquí mismo. Hay seis habitaciones».
«¿En medio de vuestra fiesta?».
«No seas tan complicado».
Entonces se acercó uno de sus invitados. Llevaba una copa de champán y un reloj que parecía costar más que nuestras vacaciones.
«¿Qué ocurre aquí?».
El propietario respondió:
«Nada importante. Un inquilino que está montando un escándalo».
El hombre me miró de arriba abajo.
«¿No puedes esperar tres o cuatro horas? Estamos celebrando un cincuenta cumpleaños».
Le expliqué que habíamos pagado 3.600 € por disfrutar del chalet durante diez días. Se rio.
«¿Tú sabes de quién es esta casa?».
Miré a mi pareja y a nuestros dos amigos, que llevaban más de media hora esperando junto al coche. Entonces saqué el teléfono y le dije al propietario que iba a llamar a la plataforma de reservas.
Su reacción fue inmediata.
Había platos usados en el fregadero, toallas húmedas tiradas sobre los muebles y restos de comida alrededor del jacuzzi. La terraza seguía sucia después de la fiesta.
Mi pareja me miró.
«¿De verdad vamos a quedarnos aquí después de todo esto?».
No supe qué responder. Llevábamos meses organizando aquellas vacaciones y los cuatro teníamos muchas ganas de desconectar.
Así que volví a llamar a la plataforma y envié fotografías del estado en el que habían dejado la casa. La respuesta fue mucho más rápida de lo que esperaba.
Cancelaron la reserva y nos trasladaron a un hotel con spa cercano durante las dos primeras noches mientras buscaban otra solución. Dos días después nos habían devuelto los 3.600 € íntegros.
Terminamos las vacaciones en otra residencia de la zona. Era algo más pequeña, pero tenía unas vistas impresionantes y, sobre todo, tranquilidad.
Pensé que el asunto había terminado. Hasta que tres semanas después de regresar a casa recibí un mensaje del propietario.
Me decía que mi reclamación había provocado la suspensión de su anuncio y que estaba perdiendo mucho dinero. Pero lo que más me sorprendió fue su última frase.
«Todo esto se podría haber solucionado hablando».
Me quedé mirando el mensaje y le respondí:
«Eso fue exactamente lo que intenté hacer durante la primera media hora».
Nunca volvió a contestarme.
Al final, los cuatro disfrutamos de las excursiones por la montaña, del jacuzzi del hotel y de las cenas sin prisas. Pero yo aprendí algo que no voy a olvidar.
Hay personas que confunden la educación con la debilidad. Y cuando dejas de aceptar sus abusos, de repente eres tú quien está estropeando el ambiente.
Todavía conservo su último mensaje. Porque después de intentar quedarse con parte de unas vacaciones que llevábamos meses esperando, aquel hombre seguía convencido de que la víctima era él.
Ahora tengo una duda.
¿Hice bien en denunciarlo hasta conseguir que suspendieran su anuncio o debería haber aceptado los 200 € y esperado a que terminara la fiesta?
Hay algo que esta historia deja claro: saber comunicarte y defender tu posición puede cambiarlo todo. En DEX aplicamos esa misma idea para crecer en X: aprender, conectar y crear oportunidades juntos.
desarrolloexponencial.net/si…
Si quieres descubrir cómo funciona, escríbeme:
sylviamingus.systeme.io/dex
𝕏 es una red que puede viralizar tu negocio y darlo a conocer.
desarrolloexponencial.net/si…
Si quieres descubrir cómo funciona, escríbeme:
sylviamingus.systeme.io/dex
𝕏 es una red que puede viralizar tu negocio y darlo a conocer.
