Extraño oír tu risa. Extraño cuando me decías que me querías. Te extraño tanto que me ahogo. Siento que no puedo seguir sin ti pero debo seguir. Aunque me duela, aunque me cueste, aunque sienta que no podré. Te necesito, aunque tú a mí no.
Te habría amado por toda la vida, pero en un día ordinario de octubre, me hiciste darme cuenta de que nada de lo que hice, nunca sería suficiente.
Si mi amor no fue suficiente para cambiar tus decisiones, espero que al menos te recuerde que alguna vez alguien te eligió de verdad. Alguien que se quedó incluso cuando no era fácil, que te quiso incluso en los días en que quererte también le dolía.
Si, si noté cuando tus mensajes empezaron a tardar, si noté cuando los buenos días no tenían entusiasmo, si noté cuando me dejaste de contar tu dia, si noté cuando me dejaste de decir cosas para sequir enamorándome, si noté que ya no eras el mismo de antes.






