A los golpes será entonces.
—le dedica una sonrisa burlona antes de darle un cabezazo en la boca, importandole poco si eso le hace golpear de nuevo contra el suelo. A ver quién le rompe los dientes a quién.—
De lo buen actor que eres.
Hasta deseos tengo de hacer un barquito con ese papel de víctima que te cargas.









