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“Juzgar qué es el progreso y qué es la decadencia es una cuestión que el simple desarrollo técnico que caracteriza a las sociedades modernas no está en condiciones de decidir sin más: lo que hoy está en el centro de la exaltación general contrasta profundamente con los valores de la civilización antigua y, a la inversa, lo que hoy viene considerado como perfeccionamiento en otra época fue signo de corrupción” (G. Ferrero).
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Error de moralnaturalismo.
Las bandas mafiosas son toleradas por el Estado mientras lubrican la Administración y no tienen pretensiones políticas. Ahora mismo, en los países provincianos del trumpismo, es más importante lo primero que lo segundo. La mafia ocupa uno de los +
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Mis enemigos, famosos por aprovechar toda oportunidad de ganar poder sobre mis amigos, nos piden desaprovechar esta oportunidad de ganar poder sobre ellos
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La extrema izquierda, famosa por aquello de que "todo es política" hasta el punto de criticar la forma con la que los hombres se sientan en el metro, nos pide ahora cautela y no politizar un accidente con claros responsables políticos.
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Los únicos grupos que hoy conservan cierto orgullo moral, aunque sea criminal, son las bandas mafiosas. Estas no se dejan matar, ni siquiera por los políticos. Será por eso que la dramatización de la moral criminal en las series audiovisuales sea tan frecuente, exitosa y popular.
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Urda: la última barrera era una frase
A las 8:30 del 28 de octubre el LZB, el sistema que supervisa de forma continua la velocidad y la distancia entre trenes en la línea Madrid–Sevilla, cayó en un tramo de 63 kilómetros, según el ministro por un error de comunicación informática, y detuvo automáticamente al menos seis trenes. A las 8:36, el centro de control de Adif en Atocha ordenó al AVE 2080 que reanudara la marcha al amparo del bloqueo por señalización lateral "con marcha normal"; el maquinista preguntó si realmente era marcha normal y el operador respondió que sí. Según los audios difundidos, la maquinista del Iryo recibió la misma instrucción de reanudar con normalidad, y a las 8:48 volvió a llamar para avisar de que seguía detenida porque no podía reiniciar el tren; nadie avisó al AVE. El AVE recorrió unos 25 kilómetros y alcanzó por detrás al Iryo hacia las 8:53. El cómputo oficial de fallecidos es de 68 y no se descarta que aumente. Iryo niega haber recibido esa orden; lo demás no está en disputa. Lo que está en disputa es qué significa.
Un error que se repite no es un error
La lectura oficial, formulada el mismo día desde el centro de control de Adif, es que la decisión de reanudar fue "a todas luces errónea", que se produjo en circunstancias "inexplicables" y que constituye el origen del accidente, aunque de momento no se atribuyan responsabilidades. Los audios, difundidos esa misma noche, muestran algo más incómodo que un lapsus: la fórmula "marcha normal" no se dijo una vez. Se le dijo al AVE, se le dijo al Iryo según esas grabaciones y, según el propio ministro, algunos conductores corrigieron la indicación y avanzaron en marcha a la vista en lugar de a ritmo normal. El operario no estaba solo: le acompañaban un supervisor y un auxiliar, y las grabaciones recogen varios minutos de dudas y consultas internas antes de autorizar. Cuando a las 8:48 la maquinista del Iryo comunicó que seguía parada, con el AVE a cinco minutos, la sala tampoco reaccionó. El turno completo ha sido interrogado por la Guardia Civil, y los tres han dado negativo en las pruebas toxicológicas: no hay atajo químico para explicar nada.
Esto es lo que, en investigación de accidentes, separa el fallo individual del fallo de sistema. Un lapsus es único y privado; una misma frase equivocada, repetida por una sala a varios trenes en veinte minutos y no corregida cuando llega la información que la desmiente, apunta a la fraseología, al procedimiento, a la formación, a la carga de trabajo y a las herramientas de la sala. No es una opinión: es el mandato legal. La norma que rige la investigación técnica dispone que su finalidad es determinar las causas y las circunstancias, que en ningún caso tendrá por objeto establecer culpa o responsabilidad y que será independiente de cualquier investigación judicial. Señalar al operario no es una conclusión de esa investigación; es su renuncia.
El modo degradado es una decisión de diseño
El LZB es tecnología alemana de los años setenta, hoy obsoleta y en proceso de sustitución por el ETCS europeo. En enero, tras Adamuz, el ministro lo presentó como un sistema que "básicamente impide errores humanos". Es cierto mientras funciona. Cuando cae, el reglamento manda circular por señales laterales con el respaldo del ASFA y en marcha a la vista, y la autorización para seguir queda en una comunicación verbal entre una sala y una cabina. Ese reglamento es un real decreto del Gobierno. Que una línea de alta velocidad tenga como plan B una frase por radio no es un hecho de la naturaleza: es una elección normativa que se renueva cada año que la migración al ERTMS sigue pendiente, como el propio ministro reconocía en enero al describir la renovación de la línea.
La avería, además, no era una sorpresa. Maquinistas del AVE de Málaga han declarado al diario SUR que la señalización ya fallaba el día anterior y que el LZB registraba errores desde el martes por la noche; el Sindicato de Circulación Ferroviaria sostiene que, antes de cualquier error humano, hubo una avería. Y el consejero delegado de Iryo declaró en el Senado el 5 de octubre, tres semanas antes del accidente, que sus maquinistas venían notificando a Adif desde 2025 las incidencias del LZB en el corredor Madrid–Andalucía. Si los registros lo confirman, la pregunta ya no es por qué cayó el sistema a las 8:30, sino por qué una línea con el sistema averiado desde la víspera siguió circulando a velocidad normal y con qué preparación entró su centro de control en esa mañana.
Dos preguntas técnicas deciden el resto, y ninguna la responde un operario. La primera: qué supervisó el equipo embarcado del AVE durante 25 kilómetros hacia un cantón ocupado. Los datos públicos de geolocalización de Renfe, archivados por El Español, indican medias por minuto de hasta 236 km/h tras la parada y de 137 km/h en el minuto del choque; un ingeniero de la Asociación de Ingenieros de Caminos sostiene que la única interpretación es un LZB averiado y el tren en modo manual ASFA, y un maquinista lo resume: en ningún país de Europa se circula a 200 km/h con ASFA. A falta del registrador, la respuesta apunta a que nada a bordo limitó al tren. La segunda: por qué el LZB se cayó y cuántas veces se había caído antes sin que nadie midiera el riesgo del modo degradado. Aquí también hay respuesta parcial, y es incómoda: la CIAF recomendó en 2024, tras un incidente similar en Cuenca que no acabó en tragedia porque allí el ERTMS frenó el tren automáticamente, adoptar medidas técnicas, revisar los protocolos y extender el ERTMS de nivel 2; su informe describe la misma vulnerabilidad: cuando falla la automatización, la seguridad pasa a depender de una autorización humana, y sin una restricción técnica automática el fallo puede escalar hasta una colisión. Si el único elemento capaz de detener un tren lanzado hacia otro era que un ser humano pronunciara "a la vista" en lugar de "normal", la barrera no falló: no existía, y estaba escrito.
Quién califica, desde dónde y cuándo
Adif depende del Ministerio de Transportes. La calificación de "errónea" e "inexplicable" se emitió desde la sala de Adif, con las grabaciones ya escuchadas, horas antes de que hablaran quienes tienen el mandato de hacerlo: el juzgado de Orgaz, que ha asumido la instrucción y ha ordenado custodiar las cajas negras de ambos trenes y recabar los registros del centro de control, y la AITAT, la autoridad independiente creada por la Ley 2/2024 y constituida en julio, que ha absorbido a la antigua CIAF; sus técnicos interrogaron al operario con la Guardia Civil y han recogido en Atocha audios, datos y moviola, su presidente ha dicho que es muy pronto para cualquier hipótesis y la investigación durará al menos un año. La clave que sigue sin conocerse es qué señales encontró el maquinista del AVE en los semáforos del bloqueo. El sindicato CSIF ha pedido la dimisión del ministro y que se respete la presunción de inocencia del responsable de circulación, al que considera utilizado como chivo expiatorio cuando la investigación acaba de empezar.
El precedente es Angrois. La CIAF concluyó entonces que la única responsabilidad era del maquinista; la Agencia Ferroviaria Europea dictaminó que aquella investigación se había concentrado en la causa directa, el error humano, sin responder a las preguntas esenciales sobre las causas raíz, y pidió repetirla, cosa que la CIAF rechazó varias veces. Once años después, un juzgado condenó también al director de seguridad en la circulación de Adif, y aunque la Audiencia revocó en enero esa condena, el caso sigue recurrido. La lección no es quién acabó condenado, sino que la explicación de las primeras horas, el fallo humano, fue la que impidió mirar lo demás. Y la línea es la misma en la que hace nueve meses murieron 46 personas en Adamuz.
La objeción
Se dirá que el sistema funcionó: el LZB paró los trenes, la regla era clara, una persona la incumplió y otro maquinista la cumplió. La respuesta está en la base de toda ingeniería de seguridad: los sistemas se diseñan sabiendo que las personas se equivocan, y una barrera que consiste en que alguien no se equivoque no es una barrera. En Urda, esa mañana, la misma frase equivocada pasó por las manos de al menos cinco profesionales, tres en la sala y dos en las cabinas, y solo la vigilancia de un maquinista la frenó una vez. Un sistema que necesita héroes para no matar está esperando el día en que no los haya.
Conclusión
Con lo que se sabe hoy, el accidente de Urda no puede reducirse a un fallo humano, y lo que ha salido en veinticuatro horas empuja en la misma dirección. Los datos de geolocalización indican que el AVE circuló a velocidad de línea tras la orden: nada a bordo lo limitó, de modo que la barrera técnica o falló o no existía, y en ambos casos la seguridad de dos trenes quedó, por diseño reglamentario, en una frase por radio. Esa frase se repitió, la sala no la rectificó cuando llegó el aviso, y el turno entero, sobrio, ha sido interrogado. La avería no era una sorpresa: Iryo venía notificando a Adif las caídas del LZB desde 2025 y así lo dijo su consejero delegado en el Senado tres semanas antes. Y la vulnerabilidad tampoco: la CIAF la describió en 2024, tras un incidente igual que acabó bien porque allí había ERTMS, y recomendó medidas técnicas, protocolos y extender ese sistema. Si hubo error en la sala, es la última capa de un riesgo advertido, notificado y no corregido; y una cadena de mando que señaló al operario la misma tarde repite la lectura que en Angrois dejó sin examinar las causas raíz. Las respuestas que faltan están en las cajas negras que custodia la jueza, en las señales que vio el maquinista, en la fraseología y la carga de trabajo del centro de control y en lo que Adif hizo con los avisos que recibió. Una investigación será seria en la medida en que responda a eso. El nombre del operario no responde a nada.
Fuentes:
Libertad Digital y Cadena SER/Infobae: audios, orden de las 8:36, dudas en la sala y llamadas del Iryo a las 8:41 y 8:48
Ara: operario acompañado de supervisor y auxiliar
EFE/Infobae: declaraciones del ministro, 25 km entre 8:36 y 8:53
Diari Més: caída del LZB, 63 km, seis trenes, marcha a la vista
Público: conductores que corrigieron la orden, Renfe, el ingeniero Goicolea sobre el modo ASFA
El Español: velocidades del AVE según Renfe Data; informe de la CIAF de 2024 sobre el incidente de Cuenca; equipo de la CIAF en Atocha
CLM24/EFE: precedente de Cuenca, cajas negras, señales del bloqueo
ElNacional. cat, citando a SUR y ABC: maquinistas de Málaga y Sindicato de Circulación Ferroviaria
The Objective y La Bandera: el consejero delegado de Iryo en el Senado (5-10-2026); Iryo niega haber recibido la orden
Moncloa. com y El Correo Gallego: interrogatorio de todo el turno, pruebas toxicológicas
Telecinco y RTVC: AITAT constituida en julio, CSIF, cómputo de fallecidos
CMM: el Juzgado de Orgaz asume la investigación
El Cronista: el ministro sobre el LZB en enero
eldiario. es: renovación de la línea pendiente de migración al ERTMS; sentencia de Angrois de 2024
Vozpópuli: informe de la ERA sobre Angrois
El Debate: absolución de Cortabitarte en enero de 2026
CIAF, informe final 2014: finalidad legal de la investigación (RD 623/2014)
Wikipedia: LZB, sustitución por ETCS
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Hay un concepto en seguridad operacional que conviene recordar tras el terrible accidente ferroviario ocurrido ayer en Toledo, la normalización de la desviación.
Es algo que desarrolló la socióloga Diane Vaughan al estudiar el accidente del transbordador espacial Challenger, de 1986, y describe cómo una organización empieza tolerando pequeñas anomalías o incumplimientos que, al no producir consecuencias inmediatas, terminan considerándose aceptables. Con el tiempo, lo excepcional se convierte en cotidiano y se pierde la percepción del riesgo.
En el caso del Challenger, el problema no era simplemente que existieran anomalías técnicas, sino que la experiencia acumulada sin accidentes había contribuido a que se aceptaran riesgos que en otras circunstancias se hubieran calificado como inaceptables.
¿Es eso lo ocurrido aquí? Aún no lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que las grabaciones difundidas muestran que, después de la caída del LZB, el centro de control autorizó al AVE a continuar con marcha normal. La cuestión es si se trató de una equivocación excepcional o si existían prácticas habituales que favorecían este tipo de decisiones.
Porque un accidente no siempre comienza con el último error cometido, sino mucho antes, cuando una organización empieza a aceptar como normales situaciones que nunca debieron serlo.
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Eso siempre. Un politizado es lo más cretino de la política. Lo popular debe ascender siempre moralizador de la política, desde un grupo con orgullo moral. El individuo que se ofrece a la politización es un esclavo del político, un desarraigado acogido por la política.
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Me escribe un maquinista. Imagino que a esto es a lo que se refieren cuando hablan de “error humano”.
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El Ministro de Transportes de un país del primer mundo diciendo a los españoles que se pueden producir errores de seguridad en las ferrovías de España, es decir, diciendo a los españoles que no cojan el tren porque pueden viajar largas distancias sin sistemas de seguridad.
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Cuando era niño (no tenía ni 10 años), recuerdo llegar a casa mientras mi padre veía un programa en La 2 en el que se ofrecían trabajos en la construcción por 3000 euros al mes. En aquella época, ser mileurista era un insulto. Eran también los años del "Nunca Máis" y del "No a la guerra".
Luego llegó el 11M. Como niño, aquello me causó conmoción. Lo recuerdo perfectamente. Cambió el Gobierno pero España seguía feliz. Los sueldos eran grandes y bajar impuestos era de izquierdas (Zapatero dixit).
Con la crisis de 2008, que llegó a España un poco después, todo empezó a joderse.
En 2011, cambia el Gobierno. Se va ZP y entra Rajoy. La situación económica era muy complicada. La prima de riesgo estaba por el aire. Pero España sacaba pecho con algo muy concreto: el AVE. Se gastaban miles de millones para que el AVE llegase a todos los pueblos de España. A mí, ya entrado en la edad adulta, me parecía un enorme despilfarro. No nos habíamos recuperado del boom del 2008, pero, al menos, los españoles tenían un motivo para sentirse orgullosos viendo cómo funcionaba su tren.
Desde 2018, salvo para los pensionistas, España se ha convertido en un martirio. La inflación, que es un fenómeno que desconocíamos, se ha comido más de un tercio de nuestro poder adquisitivo, ser mileurista es a lo máximo que alguien aspira y los servicios públicos funcionan fatal. Los accidentes ferroviarios, que antes eran impensables, se han convertido en habituales. España está en vías de tercermundización.
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Me estoy riendo a mandíbula batiente releyéndome.
Dentro de poco, podrán ver cómo genero grandes amistades:
-El texto de Zarzalejos contiene una serie de inexactitudes (verbigracia, que García-Pelayo se fue a Puerto Rico, en lugar de a Buenos Aires, en 1951), amén de que no referencia aquellos datos capitales como, por ejemplo, que García-Pelayo fue condenado a 6 años de prisión y ulteriormente indultado por el jefe del Estado. Cuestiones que yo descubrí y que solo aparecen citadas en mis trabajos y en Wikipedia (por la sencilla razón de que yo mismo pergeñé la entrada de García-Pelayo). No hubiese estado de más citar las fuentes.
-La doctora Expósito pergeña un texto de difícil comprensión. A pesar del título del artículo —«Repensando la posición y las funciones del rey en el sistema institucional (releyendo a Manuel García-Pelayo)»—, lo cierto es que su lectura arroja muchas dudas sobre el entendimiento de la obra de García-Pelayo. Pues, interpretándolo justamente al revés, Expósito relata que el rey jamás tiene capacidad decisoria. Y, como es meramente «un símbolo», del juramento de guardar y hacer guardar la constitución (artículo 61 CE) no se infiere la posibilidad del rey de «activar, en supuestos extraordinarios, poderes durmientes». Por consiguiente, el rey no es defensor de la constitución. «Esta defensa del orden constitucional, de los principios y los valores en los que este se asienta, no puede ser concebida como una función del rey». Luego, ¿cómo se resuelve jurídicamente un caso como el 23F en el que el rey salva la constitución? La respuesta de Expósito: ante un supuesto así, la constitución deja de estar en vigor. «En un escenario de este tipo en el que la Constitución [de 1978] quedó superada por las circunstancias de extrema gravedad se generó una necesidad fáctica de actuar, no tanto para preservar el orden constitucional, sino para restablecerlo». En suma, según la autora, una actuación inconstitucional habría salvado la constitución. Mas esto es justo lo opuesto a lo mantenido por García-Pelayo. Para él, como diría Schmitt, «la decisión sobre lo excepcional es la decisión por antonomasia» y, por ende, toda actuación —con independencia de que tenga o no encaje en un concreto precepto— que logre salvar la constitución en una situación de riesgo extremo será constitucional.
-Lo más curioso del paper, empero, no es cuando Expósito parece glosar a García-Pelayo, sino cuando expone sus propias cavilaciones. Aquí las contradicciones son aún mayores. Verbigracia, parece suscribir la opinión de que el rey posee «un poder de reserva que habilitaba a que el rey, en el ejercicio de sus funciones, en especial de arbitraje y moderación, pudiera activar una suerte de poder extraordinario en momentos de crisis del Estado o institucional, esto es, en aquellas situaciones que excedieran del “funcionamiento regular de las instituciones” que es el que circunscribe el ámbito y objeto de su función de arbitraje y moderación (tal y como es contemplada en el art. 56.1 CE). Y desde esta lógica justificaban la intervención del rey Juan Carlos I en los acontecimientos que se desarrollaron los días 23 y 24 de febrero de 1981». Por lo que, prosigue, «la defensa por parte del rey de la constitución y del orden por esta establecido en torno a unos determinados valores y principios forma parte y es consustancial al rol que está llamado constitucionalmente a desempeñar el monarca, cuando las circunstancias lo requieran, pero se justifica desde planteamientos muy alejados de la noción de poder». Mas sin solución de continuidad —literalmente a renglón seguido— proclama que «es una premisa incuestionable reconocer que el rey no es garante de la constitución, ni entre las funciones del jefe del Estado se incluye la de custodiar el orden constitucional». Subsiguientemente, la defensa de la constitución del monarca «no obedece al ejercicio de ningún poder residual o de reserva durmiente que haya de activarse en momentos de crisis o emergencias constitucionales. Admitir, en la órbita regia, la existencia de poder o prerrogativa, de cualquier tipo: explícito o implícito, quebraría con el principio democrático, en general, y con la lógica de un gobierno parlamentario, en particular». En fin, incomprensible.
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Una pincelada sobre historia de la OTAN, de las memorias del corresponsal de guerra Robert Fisk:
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«El apercibimiento del Tribunal Supremo a los ministros de Justicia y de Exteriores del art. 112 LJCA por su incumplimiento de los autos sobre la “Ley de Nietos” (AATS 23/10/2026)» en el #blog #EsdeJusticia de @diegogomabogado
derechoadministrativoyurbani…
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Desde la revolución francesa la política son procesos politizadores de lo popular para procurarse poder político. Lo novedoso hoy es la importación de esas masas populares, pero no para politizarlas como sujetos revolucionarios a través de razones que nos descubran +
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«La pregunta ya no es quién defiende la constitución del asalto de los enemigos de España (no puede hacerlo un Tribunal Constitucional colonizado por jueces politicos), sino quién defenderá a la nación del "constitucionalismo" y los "constitucionalistas"»
ideas.gaceta.es/el-constituc…
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Marriage is plagued by this modern idea that even when children are involved, it is something that is somehow only ever between two adults, but this is simply just not true.
When children exist in a marriage, their needs, what they want, what is best for them, it all matters.
This is why when someone cheats it is not just their spouse who they are betraying, they are also betraying their very own children.
Marriage is not a personal private romance that is just about two people, it is actually much more than that. Marriage is the very foundation of a family, and when you create a family, you have certain obligations, including placing the needs and the good of others before your own.
You cannot measure love by how much you pursue your own wants and needs, instead love is only measured and really understood when we sacrifice for those around us, when we put first those who were given to us, those who we made a covenant with, those who we promised to love, for better and for worse
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Replying to @DeloraPablo
Sin contar que la instrucción también hace una tercera cosa grave: expresamente dice a quienes adquieran la nacionalidad al amparo de esa disposición lo hacen como españoles de origen, con lo que el nuevo español transmite esa condición a sus hijos, que pasan a ser “hijos de un español de origen” y pueden acogerse así mismo a los apartados de la misma disposición (u otros mecanismos de opción). Esto ha permitido encadenar generaciones: bisnietos, tataranietos y sucesivos, aunque la ley no los mencione expresamente. Vamos, que se han aceptado solicitudes de bisnietos y tataranietos (e incluso descendientes de emigrantes anteriores a 1936 o del siglo XIX, como hemos visto).
Pero rompo un lanza a su favor: verdad es que ambos bandos hablan ya desde la stāsis, y que ésta asoma la cabeza, aunque jamás llegará a sustanciarse. La discordia civil plena es cosa de pueblos jóvenes con ideales recios, no de pueblos periclitados.





























